EL DIÁLOGO EN VENEZUELA VOLVIÓ A FALLAR

Mario Urbieta

Director Ejecutivo MUNDER

Hace una semana hablábamos de la enorme necesidad de una salida en base al diálogo de la situación en Venezuela, también, de los antecedentes de negociación en Oslo (Noruega) para conflictos de este tipo y los pocos resultado positivos.

Hoy volvemos a hablar del tema sin muchas novedades pero confirmando lo que esperábamos no tener que confirmar: el diálogo entre Maduro y Guaidó no sirvió de nada, al menos hasta ahora.

Podemos afirmar, como el gobierno Noruego, que las negociaciones fueron positivas; que la voluntad de las partes es un paso relevante y otras frases que rozan el eufemismo para darle optimismo a la cosa. Pero la verdad es que si había algún tipo de cesión – necesaria – de ambas partes ya se habría dado algún avance. Por lo general las partes negocian con condiciones previas en estos escenarios, cada parte sabe más o menos cuanto puede ceder y por alguna razón lo hacen y llegan a un acuerdo.

A inicios del año parecía que se venía el apocalipsis; tu vecino pidiendo intervención armada en Venezuela por su Facebook, US reconocía Guaidó, Marito rompía relaciones con Venezuela y otros hitos que ya citamos en el artículo anterior. El punto es que habían quienes apostaban al diálogo como un recién llegado AMLO en México o la gente de Tabaréz en Uruguay, otros iban un poco más allá como Evo en Bolivia, y gente menos relevante (de hecho totalmente irrelevante) como yo que sostenía lo criminal de la idea de la intervención; más aún considerando los nefastos antecedentes en LATAM como Panamá en el 89 o Playa Girón, sin contar los apoyos a terceros para despliegues similares en la región por parte del Tio Sam.

Bueno, el diáologo se dió: parece que no funcionó, de quien es la culpa? A mi no me miren, le echo la culpa a los dos.

Queda volver a retomar la idea? Suena lindo imaginar a Rambo, el Soldado Ryan y Soldado Universal desembargar en las costas caribeñas venezolanas, matar al malo, salvar a los inocentes y quedarse con la chica rubia linda. La realidad nunca fue así. Si hablamos de algo bastante convencional, por tierra a lo Kuwait o Irak: algunas estimaciones hablan de 100 mil efectivos militares estadounidenses con todo el equipo necesario, además de un apoyo total del Ejército colombiano, cuyo presidente Iván Duque, nunca dió declaraciones en ese sentido y hasta evitó hablar de un apoyo a intervenciones las veces que se lo preguntaban en CNN y otros medios. Todo ello a pesar de que Colombia tiene de facto algo así como 7 bases norteamericanas hoy, y un historial gigante de trabajo en su territorio por parte de la CIA y la DEA desde hace décadas. Además haría falta el apoyo de un indeciso Bolsonaro con sus generales nacionalistas, a quienes no le hace gracias seguir tantas órdenes de afuera.

Suponiendo que lo anterior no fuese una catástrofe humanitaria con repercusiones en todo el continente para siempre, quedaría la difícil tarea de reconstruir las heridas de un extremadamente polarizado.

Te imaginás yendo a elecciones pacíficas con la gente que trajo soldados estadounidenses que mataron a tu papá? Perdón por el extremismo, pero estas pequeñas realidades son las que quedan para siempre en pueblos intervenidos militarmente. Esto sumado al apoyo ruso (no hablamos de China por ahora, historia larga) que si bien no puede replegar presencia relevante en el Caribe, puede apeligrar intereses estadounidenses lo suficiente como para desincentivar estas acciones. Este tema es mucho más complejo, prometo hablar de ello en otro artículo.

Ni yo ni casi nadie afuera de Venezuela es el más indicado para hablar sobre el tema con tantos detalles internos. No me atribuyo esa cualidad. Pero podemos estar seguros que ninguna intervención armada va a terminar mejor que lo que está ahora, pero estamos viendo que las negociaciones tampoco sirven de mucho. Entonces, estamos dando vueltas sin sentido.

No quiero terminar este artículo con alguna idea de solución concreta. Que queda? Quedaría que el mundo organizado – osea fundamentalmente la ONU – realice acciones conjuntas concretas, fundamentalmente aquellas que tienen que ver con la situación alimenticia y humanitaria en general, y que aquellos actores decisivos detrás de cada bando (ya sabemos quienes son) puedan presionarlos lo suficiente. En Norcorea – salvando las gigantescas diferencias – al menos pararon los ensayos misilisticos y mejoraron ciertas cuestiones humanitarias, en gran parte gracias a la predisposición de Xi Ping por China y Trump por US que fue él quien fue a visitar a Kim. No hay secretos, los grandes actores siguen influyendo y hasta definiendo las acciones de actores más pequeños y esta realidad es decisiva en Venezuela. El diálogo siempre es una mejor salida, pero tiene que ser llevada a otro nivel, con los actores que definen el tablero y las presiones necesarias para ambos lados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s